jueves, 27 de octubre de 2016

21

Sí,
Fue ese día.
Un día que no tiene mucho en particular.
Yo, pues, estaba distraída.
Y cuando te acercaste no supe que hablar.

-¿Monica?- , dijistes
Pero te corregí al toque.
Sonreíste y yo me dije: Oh mai Gad.
Fueron los instantes más dulces de mi vida.
Tú allí a mi lado y yo, allá.

No se puede contener esta querella,
no se puede responder con un No.
¡Mira tu mirada!
¡Mira tus cejas!

¿Cómo se besan esos labios?
¿Cómo se susurra en esa piel?
¿Cómo se acaricia sin tocarnos?
¿cómo se pinta en todo tu ser?

Sí.
Veintiuno.
Sí.
Fue ese día.
El día en que apareciste sin compasión.
Yo que amar detesto.
Y que ahora sueño despierta.
Yo que he desterrado el amor.

Apareces ahora,
con esa sonrisa suelta,
con ese silencioso aire dominador.

Apareces...
- Aquí estoy-
Soy tu presa.
Y anhelo beber de tu honda pasión.

Y si...

¡Y si tienes algo para arrebatarme!, ¡Y si tienes la más mínima idea de esto!,   ¡Róbame el silencio que aquella tarde esculpiste en mi ge...