Ven a la mañana de mis deseos,
Ven a reírte mientras caminas
y tomados de la mano en las orillas
decir una broma y pedirte un beso.
Ven a la tarde especial de este sendero,
Ven reclamando de todos mis lienzos
ese elixir de que la vida continua,
que no es el fin, No. Es el comienzo.
Ven a la madrugada de mis tropiezos
y enséñame a caminar junto a tus pasos,
y mientras un Donito acompaña esos lazos
compartir con el mar tus ojos bellos.
Pero, Ven al Lucero de mis quebrantos,
Ven a acompañarnos con toda unión,
y Reir si tu ries y Cantar con tu Canto
y Correr por la orilla atrapando al Amor.
