son las largas horas que pensaré en ti.
Pensaré en lo sublime de tu sonrisa.
Pensaré en las ganas que tenía de no venir.
Serán tristes los dias que no pueda verte,
que al voltear de mi escritorio, no estés allí.
Ya no tendré la esperanza de poder mirarte.
De robarte una sonrisa y ... ser feliz.
El resultado total del no querer pensarte
me muestra irónicamente que seré por ti
todo lo que no debo ser, ya que al mirarte
me devolvías la fe que yo antes perdí.
Y pensaré,
Y pensaré.
Serás el motivo constante.
El tic tac de mis mañanas,la meta de mi vivir.
Y pensaré,
Y pensaré
en mi pasión vibrante,
en las ganas de hacer de tus dias: Un Sonreír.