lunes, 18 de mayo de 2015

El verso del adiós

Late sorbo a sorbo tu respiración,
lejana, añeja, aún muy inconclusa.
Se teje en los veleros de mi corazón,
se unta de mi padecer, de mis dudas.

Callados, vacíos, sin ninguna versión,
se alejan lentos mis dedos desiertos,
Pernoctan en la oscura manía de tu voz
de decir mi realidad en todo tu silencio.


Y si...

¡Y si tienes algo para arrebatarme!, ¡Y si tienes la más mínima idea de esto!,   ¡Róbame el silencio que aquella tarde esculpiste en mi ge...