Una mirada bella y cautiva
entre las celdas de tus besos
conducen a mi alma al cielo
de dulzuras, de fantasias.
¿Cómo con soñar los tiempos
en donde tu mirada y la mia
dibujaban ternuras en silencio,
observandose sin malicias?
Una mirada dulce y sin celos,
sin temor a las despedidas.
una mirada que las desdichas
borra con un beso en tus besos.