Y te escribo….
Delineando sutilmente tus dóciles mejillas,
Absorta ante tu absoluta y real perfección,
Muda ante todos esos tus litorales que limitan
Con la gloria, con los dulces ensueños de pasión.
Y te escribo…
Para aliviar mis motivos de romper tu puerta,
de zozobrar mis deseos por besarte eternamente,
para calmar mi pasión mientras te acercas
y verte junto a mí, sobre mi pecho, vívidamente.